• 2015 
    Alpargata trail. 47 km  
    Donceles Trail 
    Maratón de Espadan 
    KV Mallorca
    K42 Mallorca 
    Genaro Trail 50km 
    Trail Challenge de Riaza
    Ultra Trail Aldeas do Courel  
    Vallibierna Skyrace
    Ronda dels Cims 
    Ultra Trail VallsAneu (93 km ) 
    ........España Ultra)

MAS INFORMACION

Nerea Martinez Urruzola

Super User

Entrevista en TRAILRUN

“He tenido etapas de estar obsesionada con el entrenamiento”

Hablamos con Nerea Martínez tras su salida de Salomon y su fichaje por Hoka. Admite haberse obsesionado con el entrenamiento en algunas etapas de su vida, aunque ahora es consciente de que el cuerpo necesita más descanso. También nos habla de la ultradistancia, de la afición desmedida por el trail y de Kilian Jornet, con quien compartió equipo tantos años.

 

http://www.trailrun.es/motivacion/entrevistas/articulo/entrevista-nerea-obsesionada-entrenamiento

Leer más ...

NO PARES, SIGUE, SIGUE....japon

NO PARES, SIGUE, SIGUE....

Cinco minutos para la salida. Se palpa la tensión. Grandes corredores se han dado cita en esta tercera edición del UTMF. La carrera promete. Miro al cielo, totalmente cubierto y amenazando lluvia; espero que no sea un mal presagio. Las dudas me asaltan, solo deseo que la lesión que me ha tenido sin correr estas cuatro últimas semanas no haga acto de presencia y me permita acabar la prueba. No me gustaría nada verme en la tesitura de abandonar. Salimos en tromba, como si nos fuera la vida en ello, bajo la atenta mirada del monte Fuji, al fondo, grandioso, con su cúpula toda blanca. Menudo ritmo... ¿estamos locos? ¿Hemos olvidado que tenemos 170kms por delante? Uf, pero cualquiera afloja, nadie  quiere perder comba en los primeros compases de la carrera. Veo como las favoritas se van alejando, yo a lo mío, sé que no puedo seguirlas. Tramos de asfalto y pista se alternan con subidas y bajadas muy técnicas; puede decirse que la carrera tiene de todo.

Los kilómetros transcurren velozmente y una fría noche nos envuelve. El gemelo ni protesta y  voy comiendo y bebiendo con normalidad. En el país del arroz como no utilizar este alimento a modo de vitualla! Llevo bolas de arroz cocido envueltas en film a modo de barritas energéticas; variar el sabor introduciendo algo salado entre tanto dulce de bebidas energéticas, geles, batidos, gemínalas...es una delicia para el paladar y el estómago. Me siento bien, con energía, ninguna señal de alarma, estoy disfrutando. Amanece y el frio se torna más intenso, hora de ponerse el gore-tex hasta que el cuerpo vuelva a entrar en calor. No tardare mucho. La subida que me aguarda es demoledora, de las que hacen daño y parecen no terminar nunca.

{gallery}japon{/gallery}

Pero ay la bajada! Un dolor intenso atenaza mis cuádriceps. La cruda realidad me golpea con todas sus fuerzas, me he quedado sin piernas. La falta de entrenos a pie y los  kilómetros de asfalto y pista rodados a buen ritmo en la primera mitad de carrera, me pasan factura. El mero hecho de trotar se torna insufrible, pero sé que no puedo dejar de hacerlo. Caminar lo que resta de prueba supondría una eternidad. Aprieto los dientes, orgánicamente me siento genial, son solo las piernas que no me dejan ir como quisiera. Me repito una y otra vez, a modo de mantra, no hay dolor, no hay, no hay dolor........Pasito a pasito voy haciendo camino, el ritmo ha decaído mucho, pero hoy ya no doy más de sí. No quedaran ni 20kms cuando me adelanta una chica, ni me sorprende, su ritmo nada tiene que ver al mío, se  mueve ágil y  pronto  desaparece de mi vista. Afortunadamente no me afecta lo más mínimo. No tengo referencias  de ningún tipo, y no tengo idea de mi posición en carrera, así que un puesto más un puesto menos, qué más da. Ya solo estar allí, a punto de alcanzar la meta, cuando al inicio era una incertidumbre, es para estar más que satisfecha. Ultima bajada, las piernas me van a estallar, trotino junto al lago, escucho la meta, ya está, ya llego, voy a terminar! Me espera todo el staff de Salomón Japón e Iker, grande como siempre.

Cuerpo y mente desconectan, cada cual hizo su trabajo. Ya no puedo moverme, ni un pasó más. Satisfecha por el logro; una vez más, mente y corazón suplieron a las piernas. Cuando las fuerzas te abandonan, la voluntad de avanzar te llevara a realizar tus sueños.  

Leer más ...

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

Oigo el despertador entre sueños. Son las tres de la mañana. Tengo que levantarme a “desayunar”, arroz con unas rodajas de tomate; no es que tenga ganas de comer, pero más me vale meter algo en el estómago antes de arrancar. Bolas de arroz será también el menú en carrera. Miro el reloj, tres y cuarto, tengo todo listo, aun puedo arrancarle una horita a la cama.

 

 

 

Es noche cerrada.No llueve, pero se respira humedad. Nerviosa, como siempre, pero con muchas ganas de vivir una nueva aventura. Cohete y empieza la fiesta! Arrancamos a buen ritmo, una chica por delante, yo a lo mío, calentando motores.

Nos caen las primeras gotas y el típico “sirimiri” de la región se torna en fiel compañera. Se suceden las subidas, crestas técnicas de piedra caliza muy resbaladiza por el agua y descensos “divertidos” por el lodazal del terreno.

 

or momentos llueve a cantaros  y en los altos el viento arrecia con fuerza; la niebla no deja apreciar en todo su esplendor los bellísimos paisajes que atravesamos. Estoy calada hasta los huesos; algo de frio en las alturas pero aun no inquietante. Una marcha continua mantiene mi cuerpo caliente; apenas paro en los avituallamientos donde Jorge Cruz y mi ama me están asistiendo. Nos está haciendo un tiempo de perros, el recorrido es exigente y los caminos están hasta arriba de barro (he perdido ya la cuenta de las veces que he bajado arrastrando el culo) pero hoy estoy, por fin, disfrutando de verdad. Llego a Urepel, kilómetro 72, dudo entre cambiarme o esperarme al siguiente punto. Aún quedan unas horas de día y llueve a mares.

Voy totalmente empapada, pero sin frio. Nunca me cambio de ropa en estas distancias tan “cortas”, pero tampoco nunca me había llovido así durante tantísimas horas. Decido parar lo mínimo y seguir. El terreno ahora es más cómodo de correr, aunque el barro sigue haciendo de las suyas. Casi anocheciendo llego a Roncesvalles; Jorge me espera con ropa seca. Estoy tiritando; ahora sí, mejor cambiarme. Con un caldo caliente, salgo de allí renovada. Mi ritmo sigue siendo constante, las sensaciones inmejorables y ni la lluvia, niebla y barro me desaniman. La visibilidad en algunos puntos es nula, debo extremar las precauciones para no perder las marcas; me cruzo en el sendero a un voluntario rebalizando el camino, excelente organización.

Corono el ultimo pico y empiezo el descenso; intuyo que la pendiente es fuerte, voy resbalando continuamente, apenas veo nada. Pero sigo disfrutando. Sé que la meta está cerca (me va a dar hasta pena acabar). Veo las luces de Baigorri;  “vuelo” sobre el barro viendo que las piernas me acompañan esta vez hasta el final. Apenas hay gente, son casi las dos de la mañana, “mala” hora para llegar. Abrazo a mi madre y Jorge, estoy exultante!

Leer más ...

NO QUIERO SUFRIR MAS

NO QUIERO SUFRIR MAS

No se ni cuantas veces me he puesto al ordenador. Tengo los sentimientos a flor de piel y no consigo ordenar mis pensamientos. Estoy muerta, me duele todo...pero a pesar de todo me traigo mucho mas en lo personal que en lo deportivo, porque finalmente que es la vida sin esos momentos compartidos con gente especial que se van cruzando en tu camino.

Hace dos años que conocí a Ana y Xavi, regentes del hotel sant Miquel d'Ansalonga, en mi primera participación en esta carrera. El trato familiar que recibimos tejió unos lazos que perduraran en el tiempo a pesar de vernos año a  año con ocasión del ultra. Llegar allí tras el largo viaje y abrazarme a ellos me hace sentir que estoy en casa.

 

Dos días para la salida que transcurren entre preparativos, descanso, nervios, dudas.....me siento bien pero se a lo que me enfrento, tal vez la carrera mas dura de cien millas que conozco. La  Ronda del Cims no tiene piedad. Arranca la carrera, la suerte esta echada; muchas horas de lucha solitaria por delante, porque esto no deja de ser una batalla con uno mismo. Encuentro mi ritmo y voy haciendo sin preocuparme del resto. Objetivo inmediato, llegar a Margineda antes de que caiga la  noche. Transcurren las horas, los kilómetros, una subida tras otras...que duro es esto! Tengo la sensación de que me esta costando mas que hace dos años. Miro el sol ya bajo, me apresuro, no quisiera estar bajando a Margineda de noche; recuerdo ese descenso terrorífico. Afortunadamente esta vez no me supone tanto desgaste. Cae la noche, las piernas no van como quisiera, me cuesta subir. Bajando los cuádriceps protestan; no me gusta. Están mucho mas cargados de lo normal. Llegar a Coma Bella me cuesta una eternidad. Ver a Eva y su familia me reconforta; se que hasta pasada toda la noche y bien entrada la mañana no volveré a encontrármelos. Paso allí mas tiempo de lo normal intentando reponerme.

 

 

Me asusta lo que viene ahora. Tengo muy presente el calvario vivido el año pasado. Me adelanta Julia, nos animamos, sube ligera, yo no tanto, pero me resulta mas llevadero de lo esperado. El frio es intenso, tengo que abrigarme. Otro descenso, subida, baja, sube...uno pierde la noción del tiempo. La horas pasan volando; amanece ya y con el nuevo día siento revivir. Mi ritmo es mas alto y alcanzo a Julia, hablamos. La veo tranquila, segura. Abro un pequeño hueco, me vengo arriba; tal vez no voy tan mal como creía. Ay! Ilusa de mi! Así, sin avisar, el hombre del mazo me da con todas sus fuerzas; la subida a Isards se me antoja demoledora.

 

Miro arriba, no avanzo, levantar las piernas me cuesta un esfuerzo terrible. Julia me vuelve a dar alcance, me anima. El descenso a Pas de la Casa me certifica lo que ya intuía; tengo los cuádriceps totalmente rotos, cada impacto es una tortura para mis doloridos músculos. No quiero ni pensar en lo que queda; solo cuarenta kilómetros. Pero qué kilómetros! No se si voy a aguantarlo. Siento el calor de Eva y su familia, no quiero asustarles, pero mi fatiga es evidente. La batalla interna esta servida; empiezo a dudar de  mis posibilidades. Bajar es un suplicio, pero subir..no puedo ya ni levantar las rodillas, avanzo penosamente, a cuatro patas incluso....que largo se me esta haciendo, no voy a llegar. Se que no queda mucho, pero en estas circunstancias puede ser una eternidad. Empiezo a no encontrarle sentido al castigo que me inflijo; abandonar en el próximo punto de control puede que sea lo mas inteligente. No, no puedo abandonar; ya lo hice el año pasado y no quiero volver a vivir lo mismo. Coraje, aprieta los dientes, hay que llegar aunque sea a gatas. Ultimo avituallamiento, Sorteny, tan solo trece kilómetros a meta. Eva y familia, Borja, Javi....todos me alientan para el ultimo esfuerzo; Emilie me lleva tan solo cuatro minutos y dicen que va muerta. Jajaja, pues yo no debo ir mucho mejor. Aun así, acelero, o eso creo yo. Abajo en la carretera me anuncian un minuto cuarenta y cinco. Vamos, que la tengo! Entro en una larga pista y miro a lo lejos; que extraño, no se la ve. Habrá acelerado? Yo ya no puedo mas. Hago el gesto de correr pero soy consciente de que mi ritmo es patético; camino en las pequeñas cuestas. Los ánimos de todos al pasar junto al hotel me emocionan. No llego nunca! Que largo se me esta haciendo! La entrada en meta es en subida; quiero correr, pero mis piernas se niegan. Se acabo! Me desplomo en una silla. No quiero sufrir mas. Una vez mas mi mente gano la batalla al cuerpo, pero tiene sentido? Me abandono y dejo hacer; Alicia, Eva, Ana, Xavi, Cesar....todos cuidan de mi. Que reconfortante es sentir el cariño de tu gente. Caigo en un profundo sueño, totalmente ajena a lo que vendría después.

Leer más ...

Campus Life